
Y ella, triste y resignada, me dijo: "Descalza me encuentro, sin un porvernir que me diga que siga hacia adelante. Sin un suspiro cercano que me aliente a vivir de esa manera que sólo contigo conseguiría. Quiero vivir, contigo, y no quiero vivir, con él. Sin un atisbo de duda que me haga luchar por lo que realmente deseo y no por lo realmente poseo. Sin una vida elegida más allá de las murallas que yo misma construí alrededor. Sin un lucero del alba, que me despierte y me diga cantando al oido que es hora de comenzar a vivir el nuevo día porque hay que aprovechar cada hora que estamos vivos el uno con el otro". Y todo eso me lo decía mirando al suelo, con la cabeza apoyada en sus rodillas... y llorando.

Radio Tristeza?
Bonita melodía....
Saluditos desde Colombia
Wendy
Hola: Solo unas lineas para felicitarte,tienes talento para escribir.Enhorabuena.
Feliz fin de semana.
Sinceramente...
Martha Humphrey.
P.D. Este es el tercer comentario que he escrito,la pagina sale con error,si salen repetidos pido disculpas por ello.
realmente profundo lo que escribes, espero leer mas sobre tus escritos
muy bueno
fabiola
Me tienes cautivada con la expresión de tus sentimientos a través de este blog, que no es más que una comunicación con tu interior. Besos
Bien podría titularse este post: Triste y resignada al alba.
Y la tristeza tiene tanto del alba. Y el alba tiene tanto de la tristeza.
Yo no puedo hablar con mis voces de lo ajeno. Solo puedo intentar decir aquello que me gusta, me eleva o me corroe. Esto me gusta de una manera agradable, en especial por la caida que existe dentro tuyo, emancipado de tus silencios.
Saludos.