
Son barreras. Barreras forjadas al canto de una sirena... desorientada. De un amor lejano que se queda en el tiempo como una piedra en el camino, que en vez de servirnos de apoyo prolongado y asueto descanso, nos infunde temor y recelo de un daño futuro. De un algo, un "no sé qué", que no acaba de convencerme. De un "buscar" tal vez más profundo y sincero para el resto de vida. Perdido o no, no sé si lo encontraré a estas alturas. Pero yo, aquí sigo, fabricando mis alas... de las que sé que no hace falta ser un buen ingeniero para hacerlas. Hay que ser el mejor.

Buenos días angel, me alegra leerte.
Yo corté las mías,
tal vez algún día decida coserlas...no lo sé.
Un beso, para que seas el mejor...