La Belleza consumida...

No fue un paseo más. Era algo especial. Sucedieron demasiadas cosas. Un encuentro con el Sabio que me enseñó lo poco que sé y al que en otro momento dedicaré más palabras. Otra pausa súbita en mi vida realizada por la segunda generación de un algo que me toca demasiado profundo en mi alma. Un encuentro tardío con una flor hermosa que hablaba de temas que me interesaban solo en parte... y al final, la Estrella. La Estrella alada que encontré triste y hermosa. Era como un rayo de Sol. Una aparente sonrisa calmada que escondía un algo que no quería mostrarme. Una ausencia de mi vida y de mi alma elegida por ella, pero carentes de sentido y que sólo un corazón triste y emocionado sabe entender. Le volví a decir que mi mano sigue tendida. Que quiero que dé el salto. Ella sonrió como sólo las bellas saben hacerlo y lo acompañó con una mirada dulce. Y mi Estrella dejó de sentirse triste durante un momento. Un instante corto y profundo. Y para mi eso era suficiente por hoy. Pero ¿y mañana? ¿Podré decir lo mismo? ¿Podré soportar su tristeza?

sarah dijo
Que bonito lo que has escrito Ícaro, me gusta mucho, y también la foto. Te deseo de corazón que dé el salto y coja tu mano. Un beso.
24 Enero 2007 | 10:27 AM