La Tizona me ha golpeado una vez más. Demasiado malos sentimientos encontrados y buenos quehaceres diarios cada noche. De negros, oscuros trámitesque no entienden nada de esto del Querer. Pobre diablillo. Jamás entenderás quelo que deseassiempre huye por el otro lado. Que no podrás alcanzar aquello que anhelas porque no está a tu alcance. Y lo decía mirando al cielo, rogando por ella y pidiendo que nada nunca le fuera mal, porque aunque no la quiera... la quiero.