¡Volando!

Sorprendente. Aún no puedo explicármelo. No se trata de nada extraordinario. Pero los dioses deben haberme perdonado (?). El aire sopló a última hora y decidí intentarlo de nuevo. Una corriente de aire extraña empujó mis alas, que aunque no en demasiado buen estado, aguantaron. Y llevo casi dos semanas volando. ¿Una nueva isla? No lo sé. Pero estoy más cerca de casa. Y eso lo noto en la nueva brisa que me llega a la cara. El nuevo Sol que sale cada mañana. Ésto es mucho. Gracias Zeus. Esta vez no te fallaré.

sarah dijo
y yo que me alegro...ya ves.
27 Septiembre 2007 | 05:56 PM